El vínculo afectivo se construye en los pequeños momentos compartidos en familia. Si ya te propusimos cuatro actividades para fortalecer el apego, ahora traemos tres cuentos para leer juntos y juntas recomendados por las expertas del Espacio de Recursos para la Infancia y la Familia (ERIF) de Fuenlabrada (Madrid).
A través de los cuentos, las familias encuentran una herramienta sencilla para acompañar, comprender y fortalecer el apego desde la infancia. Estas historias invitan a leer juntos, a escucharse y a crecer en confianza.
Los cuentos son una herramienta fundamental para abordar emociones, miedos, separaciones y vínculos desde un lenguaje simbólico y accesible. Leer cuentos que hablen de cuidado, seguridad, amor y confianza permite abrir conversaciones y acompañar procesos emocionales.
Además, hay tres consejos que podemos seguir para acompañar la lectura:
- Leerlos en un ambiente tranquilo y cercano.
- Comentar qué sienten los personajes.
- Relacionar la historia con experiencias propias, sin forzar.
‘El hilo invisible’, de Miriam Tirado

Escrito por Miriam Tirado y con ilustraciones de Marta Moreno, este cuento ( editado por B de Blok ) está protagonizado por los vínculos del protagonista, Nura, con sus seres queridos. El pequeño ha descubierto el secreto que guarda el ombligo: un hilo invisible que la une a todas las personas que más quiere, como su mamá, su papá, sus abuelos o sus amigos.
Escrito por Mar Benegas e ilustrado por Gareth Lucas (Combel, 2022), Mamá Osa forma parte de una colección de libros que muestra historias de amorosas mamás y sus bebés a través de rimas y preciosas ilustraciones. De esta forma, se fortalece el vínculo entre familias y pequeños.


Este precioso cuento emocionará tanto a los niños como a las familias. Escrito por Alison Mcghee y Peter H. Reynolds, relata los deseos de una madre sobre el futuro de su hijo. Un libro tierno para disfrutar juntos y juntas.
Los cuentos pueden ser una herramienta sencilla para acompañar la crianza y reforzar los vínculos familiares. Compartir la lectura ayuda a generar confianza, favorecer la comunicación y crear rutinas que aportan seguridad emocional en la infancia.